Relações Exteriores

Comunicado Conjunto da Reunião Internacional de Al
24/05/2006
Meio Ambiente é tema da CPLP em Brasília
24/05/2006

Debemos promover aun más la cooperación con Haiti

Debemos promover aun más la cooperación con Haiti

Jorge Taiana, canciller argentino

Quisiera manifestar mi satisfacción a las autoridades brasileñas por haberse ofrecido para ser sede de esta importante reunión, así como destacar la importancia que la misma tenga lugar donde ya el Presidente Préval se encuentra en ejercicio de sus funciones.

Haití ha pasado por un proceso electoral que concluyó satisfactoriamente con las elecciones presidenciales y legislativas, dando inicio a una nueva etapa en su vida institucional.

El coraje del pueblo haitiano, su determinación y vocación democráticas merecen una mención especial de reconocimiento por parte de los países de la región. Haití fue la primera nación latinoamericana en independizarse y nos ha legado el alto concepto de la libertad, ayudando en su momento, a nuestros pueblos en sus respectivas gestas libertadoras.

Estoy persuadido que han quedado atrás los momentos más difíciles de esta querida nación, y quisiera destacar la encomiable labor llevada acabo por la MINUSTAH que hizo posible la creación de las condiciones de seguridad necesarias para que los comicios se desarrollaran pacíficamente.

Reconocimiento que hago extensivo a nuestro querido amigo el Embajador Juan Gabriel Valdés, que como Representante Especial del Secretario General de las Naciones Unidas, coadyuvó al éxito del proceso electoral que culminó recientemente con la asunción del nuevo gobierno haitiano, así como también destaco la colaboración brindada por las autoridades del gobierno de transición.

Cabe señalar que nuestro país ha contribuido a dicha Misión de Estabilización con un contingente de alrededor de 570 efectivos, además de un Hospital Reubicable de la Fuerza Aérea Argentina en Puerto Príncipe y el buque ARA San Blas.

En este punto desearía destacar el trabajo realizado por el Secretario General de la OEA, José Miguel Insulza, y por la Misión Especial en Haití, que proveyó la necesaria asistencia técnica, administrativa y logística para lograr los objetivos democráticos perseguidos en ese país.

Es por ello, que la Argentina hace votos para asegurar la continuidad de los esfuerzos de esa organización regional, en pos de la democracia y el pleno respeto de los derechos humanos en esa nación.

Con la asunción del presidente Preval, el pasado 14 de mayo, Haití se encuentra hoy ante un momento promisorio muy importante de su vida institucional. En efecto, ha llegado el momento de trabajar por un diálogo inclusivo, participativo y eficaz entre todos los actores políticos, tendiente a construir y garantizar el buen funcionamiento de las instituciones democráticas.

En este contexto, nuestros esfuerzos deberían ahora potenciarse y hacerse más efectivos en Haití. Considero que las circunstancias lo ameritan, y el mantenimiento de las condiciones de seguridad y de estabilidad constituye aspectos indispensables para el éxito post-electoral.

Allí, sin lugar a dudas, la MINUSTAH continuará teniendo un importante protagonismo en la materia, y nuestros países que conforman el componente latinoamericano de la misma, un papel preponderante en la consecución de tal objetivo.

Como fue señalado recientemente, la MINUSTAH también debe modificar su rol.

Es evidente que la contribución de la comunidad internacional y de los organismos multilaterales no dejará de ser prescindible luego de las elecciones. Todo lo contrario, a partir de allí se abrió una etapa en la cual ésta deberá seguir prestando y reforzando la ayuda, no sólo en el ámbito de la seguridad, sino también en el campo de la emergencia social, la asistencia humanitaria y el desarrollo económico de la República hermana de Haití.

Cabe señalar que cuando Préval visitó mi país como presidente electo solicitó a los gobiernos de Argentina, Brasil y Chile su colaboración para presentar sugerencias para la elaboración de un plan de gobierno, a través de la identificación de nuevas formas de cooperación sur-sur, basadas en la cooperación técnica y en la transmisión de experiencias que fueron efectivas en nuestros países en momentos críticos.

Se identificaron, luego de algunas reuniones de trabajo, grandes lineamientos de acción, a saber:

– Fortalecimiento de la gobernabilidad democrática

– Atención de la emergencia social

– Aportes para el establecimiento de las bases de una economía viable (infraestructura, producción, energía)

– Estrategia para el apoyo conjunto en el diseño y la ejecución de las acciones de cooperación

En ese sentido, considero que debemos promover aun más la cooperación con el gobierno de Haití, por ese motivo nuestro país ha decidido poner a disposición del mismo los cuadros técnicos que puedan colaborar y avanzar en esta tarea, así como manifestar nuestro compromiso de cooperación en los sectores definidos como prioritarios y en los que nuestro país cuenta con competencias específicas: la modernización democrática (Parlamento, Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, Diálogo Político), los sectores sociales, la asistencia humanitaria, las infraestructuras y los sectores productivos, (agricultura), las políticas macroeconómicas y el fortalecimiento de la administración en las áreas clave del estado (recaudación tributaria, finanzas y administración presupuestaria, recursos humanos).

Compartimos con las autoridades haitianas la necesidad de encuadrarnos detrás de las prioridades de su gobierno, a fin de reencauzar este proceso de forma efectiva y respondiendo a sus genuinos requerimientos.

Entendemos que la comunidad financiera internacional debería acompañar la financiación de sus necesidades, superando en los hechos la experiencia reciente en países como el nuestro en los que las soluciones propuestas fueron después buena parte del problema.

Estoy convencido que Haití debería transformarse en un nuevo modelo de cooperación fundado en un esquema en el que exista mayor solidaridad e impacto en la inclusión social. Es por el camino de la inserción y no del aislamiento que contribuiremos a la reconciliación y reconstrucción de dicho país.

Asimismo, desearía destacar en esta oportunidad la formalización de la asociación existente entre la Argentina y Brasil a través del “Memorandum de Entendimiento para la realización de acciones conjuntas de cooperación técnica en beneficio de Haití”.

Este instrumento constituye un avance significativo, ya que nos permitirá explorar novedosos mecanismos de cooperación “Sur-Sur”, coordinando nuestras acciones en beneficio de un tercer país.

Sin perjuicio de lo expuesto, la adecuada intervención de la cooperación técnica internacional es la que se ejecuta como complemento de los esfuerzos nacionales y responde a las prioridades establecidas por los países receptores.

Por tal razón la Argentina remarca su compromiso para desarrollar programas, proyectos y acciones de cooperación técnica que sean identificadas y solicitadas por el gobierno haitiano, en apoyo a las estrategias de desarrollo que se establezcan en ese país.

En ese sentido nuestro país ya ha puesto en marcha los siguientes proyectos en Haití:

“Promoción de la Producción de Alimentos Frescos-ProHuerta”, proyecto con el cual se beneficia a más de 8.000 personas en Gonaives y zona de influencia. Las acciones previstas para este año permitirán llegar al doble de personas en esa misma región, y en asociación con otros donantes, a otras 12.000 personas de diferentes regiones del país.

El impacto derivado del proyecto ”Promoción del Deporte como Herramienta de Inclusión Social”, que en 2005 capacitó a más de 50 promotores que en la actualidad organizan y desarrollan actividades deportivas con carácter comunitario en la ciudad de Gonaives.

En otro orden de ideas, también se entregó al entonces gobierno de transición un proyecto sobre la oferta Exportable de Haití a través del cual se realiza una evaluación de la competitividad de los productos exportados por Haití a diferentes mercados.

Desearía destacar la labor desarrollada por la Comisión Cascos Blancos en el área de asistencia humanitaria, la cual ha presentado a las autoridades de Haití un proyecto de formación de voluntariado en materia de lucha contra el hambre y la pobreza, la prevención de desastres naturales y la protección de los Derechos Humanos, actividades que se desarrollarán en las ciudades de Puerto Príncipe, Gonaives y Ouanaminthe.

Asimismo, es oportuno mencionar que en razón de las circunstancias especiales de Haití, el Banco Interamericano de Desarrollo resolvió autorizar el incremento del monto inicial de inversión del proyecto de 50 mil a 150.000 dólares.

Estoy convencido de que sólo a través de una acción conjunta y coordinada de países amigos de Haití se podrán generar genuinos avances para mitigar la pobreza y fomentar el desarrollo económico y social de dicho país.

No quisiera concluir mis palabras sin antes destacar el esfuerzo realizado por la comunidad internacional en su conjunto y por los países latinoamericanos que están presentes hoy en Haití.

Estamos tal vez ante uno de los desafíos más importantes que deberá enfrentar el nuevo gobierno haitiano, tales como alcanzar la madurez de sus instituciones, la reconciliación de su pueblo y la instalación de un diálogo político inclusivo y pluralista.

En nombre de mi Gobierno deseo reiterar la satisfacción que nos incumbe al haber sido invitados junto a Brasil y Chile a colaborar en los requerimientos que identifique el nuevo gobierno haitiano como prioritarios.

Este es un compromiso que asumimos regionalmente, y exhorto en este Foro, a la comunidad de donantes a acompañar las iniciativas que impliquen alcanzar los nobles objetivos que se planteó el gobierno haitiano, para mejorar las condiciones de vida de este querido pueblo hermano.

Muchas gracias.

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