Agenda

Geopolítica
24/02/2015
Islas Malvinas
09/03/2015

Geopolítica

Arabia Saudí, sus desafíos e impactos en el mundo

Marcelo Rech

En enero, el mundo ha entrado em alerta con la muerte del rey saudí Abdullah y la ascensión al trono de su medio hermano Salman ibn Abdulaziz al Saud, de 70 años, considerado un reformador prudente con larga experiencia política. En juego, el papel de un país que es clave en la lucha contra el yihadismo del cada vez más fuerte Estado Islámico.

Salman, que ya ha sido ministro de Defensa de Arabia Saudí, ha sido nombrado heredero el 2012 y es gobernador de la Provincia de Riad desde hace 50 años. Su primera decisión – mantener Ali al-Naimi como ministro del Petróleo – ha sido percibida por todo el mundo como un mensaje de que el país no reducirá los niveles de producción como defienden varios de los miembros de la OPEP, como es el caso de Venezuela.

Con tantos problemas y conflictos ocupando la agenda internacional, los episodios ocurridos en Arabia Saudí pasaron casi desapercibidos. Mientras tanto, el país influencia no solo en la Península Arábica como en el restante del mundo.

Algunos de los principales “orientalistas” europeos imagina que Arabia Saudí podrá incluso entrar en una espiral de problemas con revueltas populares en lo que ya se denomina “revolución de arena” a cuenta de los problemas internos y del crecimiento de los partidarios del extremismo islámico.

Arabia Saudí es conocida como el “reino de la represión”, dónde es aplicada la pena de muerte, detenciones extrajudiciales, tortura de presos; dónde es flagrante la inexistencia de partidos políticos, sociedad civil, medios de comunicación o libertad de expresión y de reunión; dónde son contumaces las violaciones de los derechos humanos y de los derechos de los trabajadores extranjeros y de las minorías religiosas.

Es cada vez mayos la insatisfacción interna con el sistema político saudí que sustenta el régimen monárquico. Y en el plan externo, el país tendrá por delante algunos desafíos extremamente difíciles.

Por ejemplo, la revolución chií combinada con al menos un movimiento separatista que ya es latente en la provincia oriental dónde está concentrada la riqueza petrolífera. Además de eso, la rivalidad entre Irán y Arabia Saudí que en los últimos años adquirió el carácter de “guerra fría”. También los conflictos en marcha en Líbano, Bahréin, Iraq y Siria, ya convulsionan la región y cobran la adopción de medidas y posiciones de los principales actores locales.

Arabia Saudí mira en la influencia iraní en Iraq y en Siria, una amenaza concreta a sus intereses nacionales. Los acontecimientos recientes en Yemen también tendrían las digitales iranís, según Riad. Además de eso, sí la influencia de Al Qaeda seguir aumentando en Yemen, eso también irá amenazar Arabia Saudí.

Otro importante desafío dice respecto al fortalecimiento del Estado Islámico en la Península Arábica. El Estado Islámico es regido por una ideología extremista y radical del wahabismo. En los últimos años, la organización ha tomado instalaciones de producción de petróleo en el Golfo con el firme propósito de desestabilizar el mercado mundial del producto y con eso, financiar actividades terroristas en el plan internacional.

Y en Arabia saudí son fácilmente identificadas las personas que defienden el radicalismo y la ideología de esa organización. Por otro lado, sí la OTAN decidir por atacar a los terroristas yemenitas, tendremos un caos completo por todo el norte de Arabia Saudí.

La caída de los precios mundiales del petróleo es otro hecho que desafía, en ese caso, no apenas aquel país, sino el mundo entero. Hay varias teorías sobre lo que viene presionando los precios del crudo para bajo.  

No son pocos los que imagina que los propios saudís estén por detrás de esa maniobra como forma de punir a Rusia, por ejemplo, por el apoyo que Moscú viene dando al régimen sirio de Bashar al-Assad.

Hay también aquellos que miran ahí una forma de destruir empresas norteamericanas involucradas con la extracción de oleo de xisto. También las empresas norteamericanas de  petróleo enfrentan serísimas dificultades a cuenta de la caída de los precios y responsabilizan al gobierno Obama por las respuestas incipientes a la política de los “terroristas del petróleo de Arabia Saudí.

De acuerdo con a Baker Hughes, una de las mayores petrolíferas del planeta, las economías de los estados de Texas, Dakota del Norte, Oklahoma y Louisiana están sofriendo aumentos significativos en los números del desempleo. Las industrias mineras y de químicos también vienen siendo fuertemente afectadas por esa crisis.

El cuarto desafío dice respecto a la substancial erosión por la que pasan las relaciones saudí-americanas. Desde 1945 no se veían diferencias tan grandes entre los dos países. En especial, a Riad no le gusta nada la política externa de los Estados Unidos para el Medio Oriente. Y el clima empeoro de vez cuando Obama hizo reverencias al Irán.

La Casa Blanca sabe que Arabia Saudí es importante, pero considera que el poderío militar iraní contra el Estado Islámico, fundamental, en tanto que Obama sigue persiguiendo un acuerdo que involucre al Irán directamente en una guerra contra los extremistas. Ese acercamiento entre Washington y Teherán no ha sido digerido por Arabia Saudí.

Por otro lado, los precios bajos del petróleo también afectan a Arabia Saudí con impacto directo en la política interna del país. Por esa razón, el retorno de los precios internacionales para un nivel entre US$ 100 y US$ 110 no es descartado para un futuro próximo.

Marcelo Rech es periodista, especialista en Relaciones Internacionales, Estrategias y Políticas de Defensa, Terrorismo y Contrainsurgencia, Derechos Humanos en los Conflictos Armados, y director del Instituto InfoRel de Relaciones Internacionales y Defensa. E-mail: inforel@inforel.org.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *