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La ciber fuerza norcoreana lista para atacar

Marcelo Rech

En las vísperas de los Juegos Olímpicos de Invierno que se han realizado en PyeongChang, Corea del Sur, los medios de comunicación informaran que hackers habían atacado websites surcoreanos con el objetivo de obtener señas e informaciones confidenciales relacionadas a las competiciones. Funcionarios de la empresa de seguridad cibernética McAfee registraron intentos de quiebra de cuentas y correos electrónicos relacionados con la organización del evento. Según especialistas, los ataques vinieron desde la vecina Corea del Norte.

Ya no es un secreto que Pyongyang está fortaleciendo su ciber fuerza. Las operaciones informáticas lideradas por Kim Jong-un se han transformado en una poderosa arma de guerra que ha empezado por medio de operaciones de espionaje, robo de criptomonedas, extorsión y fines políticos para la intimidación de opositores.

El 2013, la infraestructura de red de tres de las mayores emisoras de radio y de dos instituciones financieras de Corea del Sur han sufrido ataques intensos. Como resultado, las computadoras de KBS, MEU e YTN, han sido suspendidas y no reiniciadas. Representantes del Shinhan Bank y Nonghyup declararon que cerca de 32 mil computadores habían sido infectados, afectando las operaciones de internet banking y las cajas electrónicas.

Las sanciones internacionales han forzado al gobierno de Corea del Norte a buscar financiamientos alternativos, aunque ilegales. El 2015, se ha registrado una serie de ataques cibernéticos a bancos de Filipinas, Vietnam y Bangladesh. Un programa malicioso también ha sido encontrado en computadores de funcionarios de bancos en Polonia, Brasil, Chile, Estonia, México, Venezuela y Estados Unidos.

El 2016, los hackers norcoreanos han realizado un intento de ataque que podría haberse resultado en el más grande asalto a bancos de la historia. Ellos estuvieron cerca de robar US$ 1 mil millones de la Reserva Federal norteamericana, y apenas la falta de precisión en la palabra “foundation” impidió que concretaran el plan.

Hace poco, hackers de Corea del Norte también han atacado cryptocurrency de Corea del Sur y propagaron el ransomwere WannaCry, lo que ha forzado la suspensión del trabajo de muchas organizaciones y centenas de computadores en todo el mundo. Teniendo en cuenta los lucros, queda clara la indiferencia de Pyongyang en relación a las presiones externas ya sean económicas o políticas.

De acuerdo con el ex director del Centro de Comunicación Gubernamental del Reino Unido, Robert Hannigan, en junio pasado, Corea del Norte mantenía cerca de 1,7 mil hackers en su nómina y otros 5 mil destinados al soporte. Especialistas de varios países no tienen dudas de que esas personas operan bajo el Departamento Central de Inteligencia (DCI), conocido como “Unidad 586”. De las siete oficinas del DCI, la principal unidad de ataque cibernético en el exterior sería el llamado “Gabinete 121”.

El Departamento de Seguridad Interna de los Estados Unidos clasifica esa unidad como “culebra escondida”, mientras empresas privadas se refieren a ella como LAZARUS. Los hackers involucrados exclusivamente en operaciones financieras son conocidos como Biuenoroffs. Nadie sabe al cierto en cuantas facciones está dividida la ciber fuerza norcoreana.

Según el comandante del contingente militar norteamericano en Corea del Sur, General Vincent Brooks, el potencial bélico norcoreano es capaz de disparar algunos de los más eficaces ataques cibernéticos del mundo.

Las subunidades cibernéticas de Pyongyang absorbieron rápidamente los conocimientos de los ciber criminales y han copiado sus principales métodos, alcanzando un nivel de excelencia que les permite realizar ataques a los más altos objetivos estratégicos e infraestructuras críticas globales.

Sin embargo, las conversaciones iniciadas entre Pyongyang y Seúl no engañan. Se trata de una estrategia de Kim Jong-un, quienes necesita ganar tiempo y distraer las atenciones del mundo con el propósito de elaborar acciones activas, incluso cibernéticas. El resultado de ese diálogo dependerá mucho de lo que Corea del Sur esté dispuesta a ofrecer a Corea del Norte.

A pesar del ablandamiento de la retórica del líder norcoreano, Pyongyang nunca abandonará el desarrollo de armas nucleares, así como su enorme cantidad de munición cibernética.

Marcelo Rech es periodista, director de InfoRel, especialista en Relaciones Internacionales, Estrategias y Políticas de Defensa, Terrorismo y Contrainsurgencia y el Impacto de los Derechos Humanos en los Conflictos Armados. E-mail: inforel@inforel.org.

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