Para imprimir é necessário habilitar o pop-up Enviar a notícia por e-mail
Aumenta a fonte 
Aumenta a fonte 
Agenda
El Deporte como desafío geopolítico internacional
17/10/2016 - 15h57

Marcelo Rech

Hace décadas que el Deporte ha dejado de ser apenas un entretenimiento para convertirse en un negocio altamente lucrativo. Mientras tanto, también sigue siendo un gran desafío geopolítico internacional aunque el público en su mayoría no haya despertado para esa vertiente.

Ya se pasaron casi dos meses de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, pero una cuestión deportivo-política sigue incomodando. Rusia estuvo muy cerca de ser banida de los juegos con las denuncias de doping de sus atletas. En el último minuto, el Comité Olímpico Internacional (COI) decidió liberar el país y punir apenas parte de sus atletas.

El último jueves, 13, la Corte Arbitral del Deporte (CAS), decidió punir cuatro atletas rusos de marcha atlética por cuatro años. En el mismo día, el presidente del Comité Olímpico Ruso, Alexander Zhukov, renunció al puesto. Al que parece, la comunidad internacional está dispuesta a frenar definitivamente  el uso de drogas ilícitas por deportistas, pero no es bien así.

Nombres de expresión en el deporte internacional, flagrados por el doping, no tuvieran el mismo tratamiento. El grupo de hackers autodenominado Fancy Bears, por ejemplo, filtró una serie de documentos que revelan el uso de medicinas prohibidas por medallistas en varias competiciones mediante el consentimiento de la contestada Agencia Mundial Antidoping (WADA).

De acuerdo con Fancy Bears, al menos 127 atletas recibieron autorización de WADA para el uso de sustancias ilícitas. Son los casos de los tenistas Rafael Nadal, de España; Petra Kvitova, de la República Checa, y de las hermanas Vênus y Serenas Williams, de los Estados Unidos.

Lo que se cuestiona no es la punición a los rusos, sino la ausencia de ella para los demás. Las denuncias revelan una profunda crisis en el sistema mundial de control de doping y refuerzan las ya existentes presiones de la comunidad deportiva internacional en favor de la sustitución de WADA por una nueva estructura antidoping.

La agencia se defiende. Los atletas autorizados por WADA al uso de drogas prohibidas tendrían sido beneficiados por razones médicas. Ellos tendrían presentado atestados de enfermedades graves para sacaren la licencia que para la mayoría de los atletas es negada.

Entre las medicinas autorizadas para los atletas, están algunas de las más potentes, comparadas por especialistas como drogas ilícitas. Ocurre que las denuncias traídas no produjeron cualquier resonancia, incluso en los Estados Unidos dónde los controles son extremamente rigurosos.

Cabe cuestionar también las razones por las cuales los nombres de atletas de otros países no han sido revelados antes del inicio de los Juegos Olímpicos y el porqué del secreto mantenido por WADA. Al ejemplo de lo que pasa en el mundo político, los involucrados trataron apenas de descalificar las denuncias.

Los ataques han sido contra los mensajeros, no contra el mensaje. Sobre las denuncias, silencio obsequioso. Mientras los medios de comunicación trataban de masacrar a Rusia y sus atletas, ninguna línea con respecto a los demás. Dos pesos y dos medidas, sin dudas.

El papel de WADA viene siendo cuestionado desde hace varios años. Presidentes de federaciones deportivas internacionales como las de yóquey y natación, por ejemplo, ya declararon públicamente la falsificación de relatorios de la agencia. Los Estados Unidos por su vez han sido decisivos en las presiones sobre WADA para que Rusia fuera ejemplarmente punida, pero también tendría impedido que sus atletas hubieran sido cuestionados.

Como se trata del país que más aporta recursos para WADA, los Estados Unidos decidieron transformar la denuncia en una disputa geopolítica. Importante destacar que el presidente de la agencia es electo por los gobiernos de los países que la financian, razón por la cual es temerario imaginar cualquier posibilidad de cambios estructurales en el sistema internacional de doping, menos en la disolución de una entidad totalmente desacreditada.

Marcelo Rech es periodista, editor de InfoRel y especialista en Relaciones Internacionales y Defensa. E-mail: inforel@inforel.org